Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris supermercado. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris supermercado. Mostrar tots els missatges

dilluns, 27 de juny del 2011

Cromos en peligro de extinción

En mala hora dije que no eran necesarios los aires acondicionados en Holanda. Hoy estamos superando los 31 grados en un día tórridamente soleado. Lo peor vendrá mañana con temperaturas llegando (o sobrepasando) los 35.

El sofoco que uno percibe al salir a la calle desaconseja toda actividad callejera. Aún estando a 26 grados en el piso, es harto más fresco que el vaho exterior.

Sin tener la tentación de encender la televisión ni ponerme a tareas hogareñas, aprovecharé para juguetear con mi nueva pasión. Cuando era pequeño me acuerdo de las colecciones de cromos que afanosamente intentaba completar. Sobrecitos de papel que contenían la fortuna o la desdicha. Faltis o repes. Ni que decir tiene que la segunda casuística superaba con creces a la primera.

La cadena de supermercados Albert Hejin regala a sus compradores acreedores de la tarjeta de descuento unos sobres con cromos. ¿Una nueva colección? ¡Bien!

Hace ya unos meses fue el turno de pegatinas de los jugadores de los equipos de la liga holandesa. Retratos en activo, escudo militante y firma. El pack completo para no tener que hacer cola con tus héroes futbolísticos.




La colección que ahora nos ocupa es más interesante si cabe. Se llama Super dieren (super animales) y si no me equivoco, ya se sabe que mi comprensión del holandés no tiene un nivel académico, ésta versa sobre animales en peligro de extinción o de especial protección por parte de la WWF. Ya sólo ver los sobres amarillos tengo un pálpito. El sonido al rasgar la punta y la aparición de las esquinas son el mejor momento. En la vida he tenido ya muchos disgustos y desencuentros así que no pongo muchas esperanzas en encontrar nuevos animales con los que completar mi Arca de Noé.


No son pegatinas sino kaartjes (cartas) que tienen múltiples utilidades más allá de su coleccionismo a saber, te enteras de la variedad del reino animal con sus formas y colores, aprendes su nombre y alguna característica especial, tienes una pregunta sobre dicha bestia y de paso sabes si está más cerca de ser un ejemplar momificado o animal de compañía de nuevos ricos. Vaya, una síntesis de la entrada en la enciclopedia en tamaño twitter. Eso sin contar que como cada carta tiene un valor asociado me imagino que puedes echarte unas partidas salvajemente de competitivas.


Así pues estoy intentando sacar provecho de dicha ocasión para descifrar, como los mejores egiptólogos y sabios del acadio, cualquier nuevo vocablo e interpretación que me permita integrarme. En caso de ser capaz de memorizar tantos nombres no creo que me sirva mucho más que para decir 'Ah, ¡sí!' antes de quedarme dormido con los documentales de animales que, además de ser soporíferos de persé, en holandés son ya narcóticos.



dilluns, 28 de març del 2011

Ofertas culinarias

Hace tiempo que quería comentar un hecho que siempre he reivindicado no desde que tengo uso de razón pero sí desde que mi razonamiento tiene que guiarme en las compras alimenticias y de otras materias. Muchas veces nos damos cuenta en los supermercados que hay productos que están a punto de caducar y que se sabe con certeza que si no se venden ese día ya no podrán venderse más bien porque ese día es el de caducidad o, más comunmente, porque es sábado y hasta el lunes son muchos días sin poder venderlo.

Siempre he pensado el por qué los establecimientos no ofertan dichos productos para, aún a riesgo de tener un menor margen de venta, almenos no perder toda posible recuperación de los precios de coste del producto o, moralmente, no tirar la comida a la basura. Ya no sólo por haber implicado la muerte de especies animales sino también aunque sean vegetales porque con el hambre que hay en el mundo no podemos ser un eje más del engranaje de la sobreproducción desmesurada.

En Holanda deben ser más inteligentes y más moralistas y aplican de forma sistemática descuentos que en el caso del establecimiento que frecuento llegan al 35%. Tanto verduras cortadas, pescado como la carne son susceptibles de recibir tal bonificación que implica que el producto finalmente se vende (quizás recuperando costes) en vez de verse forzados a tener que lidiar con deshacerse de ellos.



Hoy he cenado el atún que compré el otro día con dicho descuento. Es verdad que el descuento es grande pero también es alto su precio de salida (34.90€/kg). El producto en sí delicioso. Así que sin vergüenza alguna, en cuanto veo dichas ofertas cambio de planes para la cena y ¡listos!